Hoy no es ninguna fecha especial, pero por alguna razón siento como si lo fuera, hoy hay cosas que duelen mas y la soledad se agudiza. Hoy cumplo tres semanas del primer semestre de mi segunda licenciatura, cuatro semanas desde que él me dijo que ya no sabe si aun quiere estar conmigo...esta es la situacion actual, demasiados cambios y yo con miedo. Cuándo comenzó todo este miedo? cuándo me volví tan frágil? En los ultimos años he pasado por varias pérdidas, unas muy importantes, otras no tanto pero pese a las incontables heridas, a él no quiero perderlo. Será que cuando me enamoro me enfermo o solo soy capaz de enamorarme del dolor?
Hablamos despiertos y en sueños. Hablamos continuamente; hablamos incluso cuando no pronunciamos palabra alguna y cuando sólo escuchamos o leemos...
- El 21 del 03 del 10 cumplí 25
- Y he llegado a la conclusión de que las mujeres somos como los vinos: las buenas mejor con los años...el resto se avinagra
- Rompí mi propia marca: mas de un mes en el mismo empleo sin faltar ni un dia...
- ...Pese a que sigo enferma (pulmones inservibles)
- No he probado ni un cigarro desde que R se fué de casa
- Regresé a clases de musica (despues de 6 años)
- Tambien volví a las sesiones maratonicas de ejercicio diarias...por que recuperé kilos
- Me asocié con un amigo que esta iniciando un negocio de comida japonesa...ahora preparo sushi
- Tengo poca hambre y mucha melancolia
- Me hace mal estar lejos de aqui...las extraño
- Siento que cada vez me quedo mas sola..a pesar de estar con gente que me quiere
- Me preocupa no conocer mis limites
- Lleva tiempo resanar las grietas...todavia tengo el corazón roto
Soñé que mi abuela y yo preparábamos el cadáver de una muchacha para meterla en su ataúd, que los de la funeraria tardaban mucho en llegar para llevarla al cementerio y que yo me compadecía de ella ahí dentro: con los oídos y la nariz rellenos de algodón y una moneda sobre cada párpado cerrado. Me compadecía de ella y le quitaba los algodones. Las monedas las dejaba en su lugar porque para cruzar el lago necesitas pagar o te quedas ahí varado por la eternidad. Cuando los de la funeraria llegaron por el ataúd la muchacha ya no estaba, ¡se había echado a volar sobre nuestras cabezas saliendo por una ventana hasta perderse entre el follaje del bosque! Y mi abuela se me acercaba y me decía con resignación y algo de comprensión -Ay m´ija!- mientras me pasaba las yemas de los dedos por el lóbulo de la oreja: tenía sangre seca que había resbalado desde mis oídos...y también de mi nariz.
Me recargo sobre el respaldo del sofá y pienso.
No me acuerdo que más sucedió en el sueño pero me desperté llena de nostalgia. Mi abuela falleció hace más de dos años a los 80 años y mi mejor amiga hace más de uno, ella era bailarina. Ahora frecuento más los cementerios que a los pocos conocidos que tengo y de nuevo siento que ésta cáscara que habito es demasiado grande para lo que contiene. A mí también se me extravió la mitad de la sonrisa.








